La ciencia moderna calcula que más o menos
hace 3 millones y medio de años atrás, de un tipo particular de mamíferos
(animales que nacen del vientre de sus madres y durante su infancia se
alimentan de leche de las glándulas mamarias de sus madres) llamados primates
(mamíferos con características propias de los simios o generalmente conocidos
como monos) se separó un tipo muy particular, llamado homínido (parecido a un
ser humano).
La Ley de la Evolución Natural de las
Especies dice que todos los organismos vivos luchan con el ambiente que los
rodea para tratar de sobrevivir. De su ambiente buscan el alimento que
necesitan para vivir, el refugio que necesitan para descansar sin ser atacados,
buscan lugares con un clima que no sea my extremo tanto en invierno como en
verano, buscan un ambiente con fuentes o reservas de agua potable cercanas,
etc. Se puede decir que cada paso de su vida lo decide la búsqueda por
solucionar o satisfacer una necesidad. La necesidad, la obligación de
satisfacer la necesidad es el verdadero motor que mueve a los seres vivos, ya
sea que hablemos de una ameba o de un ser humano.
La postura
Hace 3 millones y medio de años, un primate
evolucionó, o sea, mutó, sufrió un cambio en su cuerpo a causa de la búsqueda
de una necesidad. En concreto, el primer homínido hizo una sola mutación:
cambió su postura. Pero ese pequeño cambio generó una serie de modificaciones
que 3 millones de años y medio después generaron la aparición del ser humano
moderno.
¿Por qué cambió su postura? El primer homínido
es un primate que hasta ese momento caminaba, como muchos otros primates,
usando sus cuatro extremidades (las anteriores o brazos y las posteriores o
piernas). Muchos primates como los gorilas o chimpancés podían permanecer mucho
tiempo sentados o incluso usar sólo sus brazos para moverse en lo alto de los
árboles, como lo siguen haciendo hasta hoy. Pero este homínido comenzó a hacer
algo que el resto de los primates no hacen: caminar usando sólo sus
extremidades traseras, las piernas, dejando libres los brazos. Con este cambio,
el homínido pudo usar sus brazos y sus manos con mayor libertad y por eso pudo
dedicarse a fabricar más y mejores herramientas y armas. Aunque eran trabajos
muy simples, como tallar chocando una piedra contra otra o arrojar palos y
piedras, esos movimientos sólo podían hacerlos ellos y ellas. Eso les permitió
conseguir más alimentos (usando armas más veloces o potentes) y aprovechar
mejor sus alimentos (cortando más finamente, cosiendo, etc.).
Este primer homínido logró así tener más
chances de sobrevivir, es decir, de conseguir lo necesario para vivir en el
mismo ambiente y mejoraron sus chances de llegar a edades más avanzadas y que
sus crías vivieran más tiempo.
La postura erguida, entonces, fue el gran
cambio que separó a los seres humanos del resto de los primates. Pero no fue el
único.
Cómo nació la inteligencia
Una vez que los homínidos pudieron usar sus
manos más tiempo que antes, comenzaron a practicar miles de ejercicios usando
la técnica de ensayo-error. Es decir, intentaban hacer un cambio en una piedra,
palo o lo que sea y seguían intentando hasta que salía como ellos querían.
Probablemente tuvieran que haber hecho decenas o centenas de movimientos
incorrectos antes de acertar con el movimiento que buscaban. Lo que puede
parecer un hecho absurdo, risueño, típico de un ignorante, es en realidad el
método que desarrolló la inteligencia más desarrollada del planeta tierra, la
inteligencia humana.
Es que el cerebro es como una computadora
que procesa información, todo tipo de información, no sólo la información útil
o correcta sino también la información errónea. Y resulta que el cerebro es un
órgano que crece y se desarrolla a partir de la cantidad de información que
debe procesar. Como si una computadora pudiera crecer un centímetro cada vez
que supera una cantidad de información. Como el estómago, que toma la forma y
el tamaño de la cantidad de alimento que procesa y se adapta a las cantidades
que le ofrecemos, creciendo si tenemos la costumbre de comer mucho o achicándose
al mínimo si pasamos hambre. Del mismo modo, el cerebro “engorda” a medida que
la cantidad de información es mayor. Claro que el crecimiento importante se dá
de una generación a otra y se nota realmente después de miles de años.
Volviendo a los homínidos, cada operación
que hacían con sus manos, cada trabajo, cada intento de modificar el ambiente,
equivocado o no, sumaba una pieza de información más y así, después de miles de
años de miles de individuos que sumaban millones de datos, los cerebros de los
homínidos fueron creciendo, siendo capaces de almacenar muchísima información y
procesar millones de nuevos datos. La inteligencia humana, tan diferente al
resto de las especies del planeta surgió por lo tanto, de la combinación del
trabajo que los seres humanos hacíamos para modificar el medio ambiente y
resolver nuestras necesidades y de los miles y millones de errores que
cometimos además de los aciertos.
El lenguaje
Pero el cambio de postura provocó otro
cambio importante. A medida que los homínidos pasaron más tiempo erguidos sobre
sus dos patas traseras, no necesitaron seguir manteniendo el cuello en la misma
posición que cuando caminaban en cuatro patas, al modificarse el cuello,
también cambiaron las formas de su garganta, y la laringe se ubicó más abajo
que en el resto de las especies haciendo posible que los homínidos pudieran
elaborar muchos más sonidos para comunicarse con sus congéneres.
Te damos un ejemplo, todos los seres vivos
se comunican entre sí de alguna manera, los grillos frotándose las patas
traseras para hacer distintos tipos de ruido y los perros ladrando. Pero las
posibilidades de la comunicación dependen de la cantidad de sonidos que se
puedan hacer. Si un perro quiere comunicar 10 ideas diferentes deberá usar 10
combinaciones de sonidos diferentes; si quiere transmitir 100 ideas deberá usar
cien combinaciones. Ahora bien, por el tipo de cuello, garganta y cuerdas
vocales el perro puede transmitir una cantidad limitada de sonidos y
combinaciones de sonidos y, por eso, puede transmitir una cantidad limitada de
ideas.
Cuando los homínidos caminaron erguidos, su
garganta se transformó permitiéndoles hacer una cantidad de sonidos diferentes
mucho mayor, los que les dió la posibilidad de transmitir muchas más ideas a
sus compañeros y compañeras. Este hecho, la aparición y el desarrollo del
lenguaje también provocó el mayor crecimiento del cerebro. Resulta que con su
nuevo lenguaje los homínidos podían transmitir a otro ser los conocimientos que
iba ganando sobre la naturaleza, transmitía sus aciertos y sus errores, todo lo
que había aprendido trabajando, lo que hacía que el otro ser no tuviera que
atravesar todo el camino de nuevo para aprender lo mismo. Esto hizo que cada
generación pudiera agregar mucha información nueva y retener toda la
información previa, lo que expandía nuevamente la capacidad cerebral. Pero
además, al mejorar la comunicación los homínidos pudieron concretar
exitosamente muchas tareas que necesitaban de un trabajo en equipo, pudiendo
coordinar mejor los trabajos sobre las armas y herramientas, la caza y pesca de
animales, la defensa o el ataque contra otros homínidos o animales, etc.
Hubo muchas mutaciones más derivadas del
cambio en la postura: se modificó la visión, ya que ahora se podía mirar hacia
el horizonte; se fueron modificando los pulgares de manos y pies, de forma que
ya no se podían usar los pies para agarrarse de los árboles pero se
perfeccionaron los pulgares opuestos internos para hacer trabajos más finos;
hasta existen científicos que plantean que la postura modificó las conductas
sexuales, ya que ahora los varones se estimulaban viendo los genitales de las
hembras tdo el tiempo, no sólo en los momentos pre-menstruales, en los que
seguían su olfato.
En suma, estas fueron las características
que transformaron a algunos primates en los seres humanos modernos: postura erguida o caminar bípedo (usando las dos extremidades), manos libres para trabajar, crecimiento del cerebro debido a la
nueva información generada por el ensayo-error del trabajo, aparición de la laringe que permitió
nuevos sonidos, comunicación que
permitió acumular información y crecimiento del cerebro y comunicación que
mejoró el y trabajo en equipo o grupal. El desarrollo del cerebro permitió a
los homínidos pasar de ser una especie muy debilitada por sus condiciones
biológicas a transformarse en la especie que domina todo el mundo natural desde
hace 10 mil años, el ser humano.
1-¿Qué cambio separó a los seres humanos de
los primates y por qué?
2-¿Qué tuvieron que ver las manos y el
trabajo con el desarrollo de la inteligencia?3-¿Qué importancia tiene equivocarse en el desarrollo de la inteligencia?
4-¿Por qué el cambio en la postura mejoró la comunicación?
5-¿Cómo ayuda la comunicación al desarrollo del cerebro?
6-Escribe con tus propias palabras una frase que explique el nacimiento de la humanidad incluyendo las definiciones de los siguientes conceptos: primate-homínido-postura erguida-trabajo manual-crecimiento cerebral-comunicación.
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